Makoho: movimiento y calma para preparar la práctica zen
En un mundo donde el estrés parece ser parte de la rutina diaria, encontrar métodos para equilibrar mente y cuerpo es crucial. Entre las muchas disciplinas orientales que promueven esta armonía está Makoho, una práctica japonesa basada en estiramientos suaves y respiración consciente, inspirados en el espíritu del budismo Zen. ¿Qué hay detrás de este ejercicio tan singular?
Origen y Concepto
El término makoho proviene del japonés: ma (espacio) y koho (método antiguo o
secreto). Refleja su enfoque en crear "espacios" dentro del movimiento para conectar con la calma interior. Aunque no es tan conocida como el yoga o el tai chi, Makoho ha ganado seguidores por su simplicidad y profundidad filosófica.
Su fundador fue Yoshio Kuroda, un maestro de artes marciales y practicante del Zen en la década de 1960. Inspirándose en posturas tradicionales japonesas y principios meditativos, creó una secuencia de movimientos fluidos diseñados para:
- Mejorar la flexibilidad sin forzar el cuerpo.
- Sincronizar la respiración con los gestos.
- Fomentar la atención plena en el presente.
Cómo se practica Makoho
Una sesión típica de Makoho dura entre 15 y 30 minutos y sigue estas pautas:
Posturas Sencillas:
Se realizan movimientos lentos y circulares, como girar los brazos, inclinar el torso o estirar las piernas, siempre manteniendo la postura erguida pero relajada. Ejemplos clásicos incluyen:
- Kata Makoho: Movimiento circular de brazos que simula envolver al aire.
- Hara no Uchiwa: Rotación suave del torso para activar el centro energético (hara).
Respiración Profunda:
La inhalación y exhalación se alinean con cada movimiento, generalmente inspirando por la nariz y expulsando aire lentamente. La respiración abdominal es clave para conectar con el "centro" del cuerpo.
Conciencia Plena:
Cada ejercicio se ejecuta con atención en las sensaciones físicas y emocionales,
evitando distracciones externas. Se recomienda cerrar los ojos ocasionalmente para profundizar la conexión interna.
Beneficios Reportados
- Físicos:
- Mejora de la flexibilidad, equilibrio y circulación sanguínea.
- Fortalecimiento de la columna vertebral y articulaciones mediante movimientos fluidos.
- Mentales:
- Reducción del estrés y ansiedad al enfocarse en el presente.
- Claridad mental y mayor autocontrol emocional gracias a la respiración controlada.
- Espirituales
- Conexión con los principios Zen de simplicidad, respeto por la naturaleza y aceptación del momento actual.
Diferencias con otras Prácticas
Aunque se parece al yoga o tai chi en su enfoque holístico, Makoho destaca por:
- Su brevedad (sesiones más cortas).
- La ausencia de posturas complejas o exigentes físicamente.
- Su fuerte énfasis en la filosofía Zen, más que en el perfeccionamiento físico.
¿Cómo Empezar?
Si estás interesado en Makoho:
Recursos Iniciales:
Busca instructores certificados o recursos en línea (como videos de YouTube). El canal oficial de Kaish Estudios Orientales ofrece un tutorial básico:
Práctica Guiada:
Comienza con sesiones cortas (10-15 minutos) y enfócate en la respiración. Practica en un ambiente tranquilo, sin presión por "lograr" algo específico.
Incorpora la Filosofía:
Reflexiona sobre los principios Zen antes de cada sesión: ¿Cómo puedo estar presente en este momento?
Conclusión: Movimiento como Meditación
Makoho no es solo una serie de estiramientos; es una manera de moverse con intención. Al integrar el cuerpo y la mente en cada movimiento, esta práctica japonesa nos recuerda que incluso las acciones más simples pueden ser un camino hacia la calma interior.
¿Te animas a probarlo? ¡El único requisito es paciencia y una respiración profunda! 🌸